lunes, 13 de mayo de 2013

Mount Pugh, North Cascades, 11 Mayo 2013

Miércoles, en mitad del Caribe trabajando para Mickey Mouse, recibo un mensaje de mi amigo Nelson, no nos vemos desde hace casi un año, preguntando si tengo plan para el fin de semana, que esta cansado de estudiar y tiene que airearse. Si el tiempo lo permitía tenía pensado una norte clásica de dos días, el Shuksan,  me dice que entra tormenta el sábado por la noche, y si no tengo un plan mejor que le acompañe a esta montaña, trail extremo en verano y no muy complicado en invierno, y con unas de las mejores vistas del estado.
La otra opción de un día era escalada en roca, pero esta zona no la conozco. Venga, vamos...
Es un sitio por donde no he pateado todavía. Total son en longitud unos 18 km de recorrido ida y vuelta y un desnivel de 1700 metros (no esta mal para una actividad de un día y me sirve de buen entreno para actividades futuras).
Venga, del Caribe a las Cascade Mountains, llego a casa viernes a las nueve de la noche, en el coche cambio maleta por mochila, a las cinco de la mañana en pie, a las 6 estoy con Nelson de camino, a las 8 y cuarto en marcha por los bosques de WA que no dejan nunca de impresionarme. Quien diria que empezando por un sendero forestal, donde esperas que te salga un oso en cualquier momento,  terminamos en una escalada alpina de nieve.


Al salir del bosque empezamos las duras pendientes nevadas, con unas condiciones de nieve, que con las temperaturas primaverales que tenemos, no ayuda mucho.


Salimos al primer collado y ya nos reciben las North Cascades, con el Baker presidiendo, al fondo
Las pendientes de nieve se ponen mas pronunciadas y damos gracias a una pareja que nos ha adelantado como cohetes y que nos va a dejar una huella muy agradecida.

Con esfuerzo, la nieve no colabora, llegamos al tramo final, aún más pendiente y donde en un despiste de principiante me pego un resbalón que me hace pegar un bote y un vuelo de 5 metros desde unas rocas, menos mal que aterrizo en nieve blanda y sin consecuencias mayores (que las podía haber tenido), moraleja, no se puede uno nunca confiar ni bajar la guardia, aunque el terreno no sea demasiado complicado, o no requiera cuerda.






Cumbre, son solo 2200 metros de altitud, pero una vistas estupendas sobre todas las montañas del estado, Baker, Rainier, Stuart, Shuksan, Three Fingers,... uff hay muchas... en la cumbre, otro susto, una cornisa impresionante y al hacer la foto de rigor casi nos vamos.... que no se puede bajar la guardia.... parece que si no llevas el arnés y los trastos puestos, te relajas.




jueves, 4 de abril de 2013

Mount Stuart, Ice Cliff Glacier, 30-31Mar13

El año pasado habíamos intentado esta montaña y nos quedamos a un largo de la cumbre, por la arista oeste. Este año cuando Jim sugiere ir por la cara norte al clásico corredor Ice Cliff Glacier, con una previsión de tiempo espléndida, no nos lo pensamos mucho y decidimos que hay que ir a desquitarse, esta vez no se escapa.

De nuevo la cordada del ruso, el americano y el español a una montaña y una ruta muy dura, por la aproximación larguísima, unos 18 km, lo que hace que no sea visitada por muchas cordadas y por un desnivel total de unos 2300 metros, siguiendo una ruta de grado III-V y unos 60 grados. Sabíamos que nos esperaba un fin de semana muy duro.
A las diez de la mañana del sábado estamos preparados para el pateo, la pista de acceso, al estar aún bloqueada hacia la mitad por la nieve, la tienen cerrada con la barrera, estos americanos hasta que no se despeja por completo no la abren, lo que nos hubiera ahorrado unos dos km a la subida y otros tantos a la bajada.
La aproximación va a transcurrir por el típico bosque alpino, donde al estar con bastante nieve enseguida hay que buscarse la vida, pues los caminos se pierden y a partir de dos horas de ascenso deja de haber huellas, pues hacia el Stuart en invierno no se aventura mucha gente.



Nuestro objetivo nos contempla desde la lejanía y el laberinto de buscar acceso entre el bosque nos hace tener la sensación que no llegamos nunca.
Cuando ya más cercano descubrimos por completo la cara norte de la montaña, elevándose unos 1200 metros sobre la base, estudiamos la ruta que por el Ice Cliff Glacier, nos llevará al collado de la arista, desde donde crestearemos a la cumbre. El descenso le haremos por el Glaciar Sherpa.
Después de siete horas y muchas vueltas por el bosque llegamos a la base de montaña donde acampamos.

Son las cinco. Hacer agua, cena, preparar los trastos y decidimos no salir más tarde de las tres al día siguiente.
Efectivamente, a las tres estamos en camino enfilando hacia el corredor. La noche no es muy fría, no ha helado y tenemos que turnarnos continuamente para ir abriendo huella. Pronto llegamos  bajo la pared de hielo del serac que da nombre al corredor y que se supera por la izquierda en un largo de hielo y mixto que no supera los 60 grados y que se asegura bien con algún tornillo y estacas en la salida.

Después de salir de la parte más técnica, empieza a clarear y descubrimos cómo estamos inmersos en un corredor con un ambiente espectacular, digno de una buena actividad alpina.



En continuos relevos, repartiendo el trabajo de abrir huella, llegamos a la rimaya, otro de los pasos claves, y que con lo inconsistente de la nieve nos da mas trabajo de lo que hubiéramos deseado.


El último tramos del corredor, por pendientes de 50 grados, donde seguimos avanzando a relevos abriendo huella, nos lleva hasta la cornisa de salida, que está más fácil de lo que esperábamos.

 Luego, un bonito cresteo nos va a llevar a la cumbre en un dia espectacular.

Desde la cumbre podemos disfrutar de todas las montañas de la zona, con el Ranier y el Baker destacando sobre las demás.

Han sido 8 horas lo que nos ha llevado superarlo, nos hemos quitado la espina del año pasado cuando nos quedamos cerca de la cumbre escalando por la arista oeste, hoy el día es espectacular e invita a quedarse a contemplar el paisaje, pero sabemos que nos espera una bajada muy larga y mucho pateo hasta llegar al coche.
El descenso por el glaciar Sherpa nos pone en el campamento en dos horas y media, recoger trastos y de nuevo al laberinto del bosque en el descenso, llegando al coche a las nueve de la noche después de 18 horas de actividad, muy cansados, pero con la satisfacción de haber logrado una ruta clásica a ésta gran montaña.

Todas las fotos en :

jueves, 14 de febrero de 2013

Este es... "my winter". Rainier , invierno, de 0 a 4000 en 24 horas

Hemos salido de casa el sábado a las 8 de la mañana, nivel del mar, pronóstico claro de buen tiempo, pero no tan claro en cuanto a viento,... pero nos vamos al Rainier, objetivo invernal, 4400m, 24 horas más tarde estoy a 4000m... la cumbre no va a ser posible.

Después de dos horas y media de coche, Alex y yo, llegamos al PN del Rainier, protocolo rutinario, registro en el parque y pago del permiso anual de escalada a éste monte, preparamos los trastos y nos ponemos en camino de Camp Muir, de 1700m a 3100m.


La aproximación no hace falta contarla, ir a la entrada del 4 de Marzo de 2012 del blog...
Después de 4 horas y media estoy en el refugio, donde sólo hay otra persona más, de charla mientras llega mi compañero Alex, el americano me cuenta que tiene como objetivo hacer cumbre en cada uno de los meses del año, cada loco con su tema...
 Luego llega un grupo de rusos y  mi compañero, también ruso, en total, sólo uno cuya lengua original es el inglés.



Parece que los demás no tiene muy claro si intentarán la cima al día siguiente, el viento sopla fuera y no está muy claro que calme, pero yo si que lo tengo claro, a la 1 de la mañana estoy en pie y dispuesto a salir a las dos, aupa Cantabria, pero al levantarnos mi compañero me dice que no se encuentra bien, con mareos por la altura, es lo que tiene estas aclimataciones express, nunca sabes como te va a pillar; espero 15 minutos de reflexión y aunque oigo soplar el viento fuera, decido que hay que intentarlo, para regresar siempre estoy a tiempo.
Salgo en el silencio de la noche, roto por el soplido del viento, con esas sensaciones de soldedad que me recuerdan otras aventuras en solitario, en Alpes o Picos, ahora también con un objetivo serio, hace mucho frío, llevo camiseta térmica, peto polar, chaqueta softshell y chaqueta de plumas y subiendo la fuerte pendiente del glaciar no me molesta la ropa, sin duda hace frío....
La ruta invernal es la de Gibraltar Ledges, la más directa a la montaña... en los 400 metros de desnivel hasta las repisas (ledges), paso clave de la ruta, el viento me hace muy dificil la progresión. tanto que me hace poner rodilla en tierra en alguna ocasión y mi pensamiento está en regresar en cuanto logre llegar al abrigo de Gibraltar Rock, se me hace un suplicio llegar hasta allí, espero unos 45 minutos de decisión y reflexión, el viento sopla fuerte,pero voya a asomarme al paso de Gribraltar Ledges, donde para mi sorpesa no sopla nada de viento, bajo la protección de la roca.
Detrás de mi, dos luces salieron del refugio bastante más tardde, pero no las volví a ver, luego me enteré que regresaron por el viento...
Con las primeras luces del día, voy sorteando los pasos por las repisas y los pequeños corredores, terreno entretenido.


Las primeras luces del día muestran un ambiente espectacular, entre los glaciares de Nisqually, los seracs y los corredores que dan acceso a la parte somital del volcán.



Por pendientes de unos 50 grados accedo a la parte alta de la montaña, allí, la zona somital se ve con la aureola de nieve levantada por el viento, me espera nueva lucha contra los elementos...

Me encuentro con fuerzas y sin excesivo efecto por la altitud, por lo que me decido a probar hasta donde llegue, al salir del abrigo de las rocas, el viento se hace insoportable, me penetra por cualquier resquicio, los dedos me duelen un montón, no es mala señal que duelan, porque están vivos, pero me dan una buena idea del frío que hace. El viento me trira al suelo en varias ocasiones, empiezo a perder la esperanza de llegar a la cima y mi objetivo es ver hasta donde me deja...a dejar lo más alto posible el pabellón.









La lucha contra los elementos se hace imposible, ya se que no voy a llegar, son las ocho de la mañana, estoy a 4000 metros y me faltan unos 400 de desnivel, los del cono de cumbre, totalmente desprotegido y donde el viento no me va a dar ninguna opción, 24 horas después de salir de casa a nivel del mar, decido descender....la cumbre invernal del Rainier va atener que quedar para otra ocasión.